UNA REVELACIÓN EN CAMPOS DE FRESAS
2003
El Arte de Cultivar Vida
Hace más de dos décadas, mi vida giraba en torno al cultivo de fresas. Es un oficio duro, que exige técnica, paciencia y, sobre todo, comprender y honrar el lenguaje de las plantas. Tras diez años trabajando en mejorar la tierra, entendí una verdad fundamental: el secreto no estaba solo en el suelo, sino en el agua.
Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó de la forma más inesperada. Una conversación, un amigo y un concepto nuevo marcaron el inicio del camino que hoy es Flaska.
Me presentó el concepto de que el agua común podía transformarse en algo excepcional: en agua viva. La posibilidad de que el agua pudiera trascender su estado habitual despertó en mí una inquietud profunda. Fue entonces cuando me hice la gran pregunta: ¿y si utilizara agua viva en los cultivos de fresas? ¿Marcaría una diferencia real?
2004
El primer experimento: la prueba del "Agua Viva"
Decidí poner la teoría a prueba. Dividí mi campo de fresas en dos mitades exactas.
En una, las plantas siguieron recibiendo el agua normal de siempre. En la otra, regué con "agua estructurada". Para lograrlo, instalé un sistema de vórtices combinado con unos tubos cerámicos cargados con diferentes frecuencias; una tecnología que, en teoría, devolvía al agua su estructura natural.
Admito que lo hice con cierto escepticismo. Mi mente racional dudaba, pero mi intuición me decía que debía intentarlo.
LAS PRIMERAS SEÑALES DEL CAMBIO
En las semanas siguientes me dediqué únicamente a observar. Recorría las filas de ambas mitades buscando diferencias con una mezcla de emoción y ansiedad. Al principio, no vi nada. Absolutamente nada.
Como era de esperar, las dudas empezaron a crecer en mi interior. En aquel entonces, yo aún no comprendía que la naturaleza baila a su propio ritmo. No fue hasta que llegó la temporada de la recolección cuando el poder del agua estructurada se reveló de golpe.
¡La diferencia era asombrosa!
Las fresas regadas con agua normal no tenían nada que ver con las que habían recibido agua estructurada. No era solo cuestión de tamaño o un sabor más intenso; era su vitalidad. Las plantas eran más resistentes a las enfermedades y la fruta se mantenía fresca y firme durante mucho más tiempo tras la cosecha.
RESULTADOS QUE DESAFIARON MIS CREENCIAS
Al final de la temporada, los números confirmaron lo que mis ojos ya sabían. Al calcular la cosecha, el resultado fue impactante: un 18,1% más de producción en la parcela regada con agua estructurada.
Nunca imaginé que la diferencia pudiera ser tan significativa. Aquel dato sacudió los cimientos de mis creencias racionales y derrumbó mi escepticismo para siempre.
A partir de ese momento, me obsesioné. Dediqué los siguientes seis años a explorar los secretos de la energía y la estructuración vibracional del agua. Las fresas se convirtieron en mis maestras: siempre me mostraban con claridad qué vibración preferían.
Pasé de ser un escéptico a un defensor absoluto de esta tecnología. Esa búsqueda me llevó a estudiar a Viktor Schauberger, Masaru Emoto y Gerald Pollack, descubriendo hechos que jamás creí posibles.
Allí comprendí una verdad simple pero poderosa: al contrario de lo que a veces nos limita la ciencia clásica, el mundo invisible de la energía es el que da forma a nuestro mundo material.
2009
Del campo al mundo: El nacimiento de una visión
En 2009, sentí que era el momento de nuevos retos. Armado con la certeza de mis resultados en el campo, me embarqué en la misión de llevar la tecnología de estructuración del agua a la agricultura profesional.
Sin embargo, me topé con un muro. Muchos de mis compañeros agricultores no lograban comprender el potencial revolucionario de esta tecnología y preferían aferrarse a sus métodos tradicionales.
UN GIRO INESPERADO
Aquella frustración se convirtió en el combustible de algo nuevo. Me pregunté: ¿Cómo puedo usar este conocimiento para beneficiar no solo a las plantas, sino a las personas? ¿Cómo podía contribuir al bienestar del planeta a través del agua estructurada?
Y entonces, ¡Eureka! La idea se materializó con fuerza: una botella reutilizable que estructurara el agua.
Recordé que el vidrio, al igual que los tubos cerámicos que usaba en mis cultivos, posee un alto contenido de sílice. En términos de información, el sílice actúa como un "disco duro": es el material perfecto para imprimir y almacenar frecuencias vibracionales.
La emoción era incontenible. El concepto era simple pero potente: una botella de vidrio programada que permitiría a la gente beber "agua estructurada" en cualquier lugar, reduciendo a la vez la dependencia del plástico desechable.
Llenos de entusiasmo, fabricamos una pequeña serie de prueba: 70 botellas. Las repartimos entre amigos, familiares y vecinos para ver qué sucedía.
Maks Vrečko
2010
El Nacimiento de Flaska: Más que una botella
La respuesta a esas primeras 70 botellas superó todas nuestras expectativas. No fue solo aceptación; fue entusiasmo genuino.
Entendimos que Flaska no nacía de una simple idea comercial, sino de una necesidad real: transformar la forma en que nos relacionamos con el agua. Así, el 10 de marzo de 2010, Flaska nació oficialmente con un propósito claro: llevar el agua estructurada más allá del laboratorio y acercarla a la vida diaria de miles de personas.
Desde entonces, hemos recorrido un camino fascinante, lleno de curvas y aprendizajes.
En este sendero, inicialmente incierto, nos encontramos con muchos "guardianes del paradigma material"; escépticos que cuestionaban ferozmente todo aquello que no podían medir con una regla.
Pero también descubrimos aliados extraordinarios: personas que vivían con una conciencia holística y que no solo sentían, sino que SABÍAN profundamente que Flaska era mucho más que un recipiente de vidrio.
Hoy avanzamos con absoluta claridad.
El agua es el hilo conductor de nuestra existencia. Los cambios en su estructura energética pueden parecer sutiles al principio (como todo lo verdaderamente profundo), pero a la larga, elevan la calidad de vida de quienes la beben.
Nuestra mayor recompensa es la gratitud genuina de nuestra comunidad. Sus testimonios alimentan nuestra certeza diaria: no vendemos botellas; facilitamos una nueva forma de conectar con el agua, con nosotros mismos y con la esencia de la vida en cada sorbo.
FLASKA A TRAVÉS DEL TIEMPO
1994
- Maks se inicia el cultivo de fresas con un objetivo claro: la mejor calidad y dulzura.
- Conexión con la tierra: la semilla de todo lo que vendría.
2003
- Primeros experimentos con agua estructurada en los cultivos.
- Resultado inmediato: más vitalidad y mayor rendimiento.
2009
- El gran giro: de agricultor a visionario del agua.
- Primeros prototipos distribuidos entre amigos cercanos.
10 de Marzo 2010
- Lanzamiento oficial de Flaska.
- Comienza la revolución de nuestra relación personal con el agua.
2011
- Flaska se convierte en la opción nº1 en Eslovenia.
- De producto novedoso a símbolo de vida consciente.
2012
- Fabricación con molde propio (0,5L).
- Expansión: España, Croacia y Bulgaria.
- 350 artistas participan en nuestro concurso de diseño.
2013
- Alianza con Masaru Emoto, referente mundial.
- Expansión: USA, Alemania, Austria, Estonia.
- Nuevos iconos: Vodan, Flaska Cork y Grip.
- Visit to Mount Roraima and channeling of water-related information.
2014
- Fabricación con molde propio (0,75L).
- Llegamos a Italia, Suiza, Noruega, Indonesia y Singapur.
- Flaska se consolida en la Primera Conferencia del Agua.
2015
- Debut internacional en la feria Biofach.
- Nuevos distribuidores: Eslovaquia y Holanda.
- Primera reunión global de distribuidores.
- La familia crece: Flaska Doggy.
2016
- Fabricación con molde propio (0,3L).
- Francia y Finlandia se unen al movimiento.
- Estética consciente: Flaska Jeans y Attraction Symbols.
2017
- Socios oficiales del Emoto Peace Project.
- Aterrizaje en Reino Unido.
- Segunda reunión global de distribuidores.
- Gama Premium: Vaso Sirius y Flaska Uniq.
2019
- Premio a la mejor (Websi Award).
- Tercera reunión global de distribuidores.
- Innovación hogar: Lanzamiento del Frutero Karpo.
2020
- 10º Aniversario transformando vidas.
- Alianza con The Earth Organization.
- El ritual del té: Taza Angelica.
2022
- Nuevo diseño: Boca Ancha (0,5 y 0,75L).
- Homenaje: Vaso Love & Gratitude inspirado en Masaru Emoto.
- Tecnología y consciencia: App eFlaska.
2023
- Colecciones con alma: Horóscopo, Yoga y Empower.
- Flaska Green: vitalidad para tus plantas y huerto urbano.
COMPROMISO ESENCIAL
En Flaska defendemos la ciencia rigurosa, pero no tememos adentrarnos en lo sutil y lo cuántico. Trabajamos en ese terreno fascinante donde una frecuencia o una intención pueden transformar la esencia del agua.
Vivimos en un mundo que a menudo separa lo que se mide de lo que se siente, y que divide a las personas en "productores" y "consumidores". Nosotros rechazamos esa división. Creemos que todos somos parte de una misma familia humana.
Nuestros vínculos no son comerciales; son personales. Nacen de la integridad, del respeto por la Tierra y de una pasión innegociable por el agua.
Para nosotros, Flaska no es un producto. Es un vehículo para atraer la armonía y el bienestar a cada aspecto de nuestras vidas.
El Equipo Flaska